Retratos de la Belle Époque es una exposición que hace un recorrido por el profundo cambio estilístico en la pintura de este periodo. La muestra recoge la obra de más de 40 artistas, entre los cuales podemos encontrar Boldini, Sargent, Sorolla, Munch, Repin, Serov, Vrubel, Toulouse-Lautrec, Kokoschka, Schiele Vuillard o Kirchner.
El montaje expositivo realizado en el CaixaForum de Barcelona muestra tres tratamientos del espacio claramente diferenciados. En los primeros ámbitos los espacios son amplios y de colores suaves. El ámbito de Tolouse-Lautrec es el punto de inflexión de la exposición, un espacio estrecho y menos iluminado que al traspasarlo hace percibir al visistante un cambio. Una vez superado este ámbito el tratamiento del espacio tiene una arquitectura desencajada y en tensión. Las paredes inclinadas y un cierto desorden en la configuración del recorrido hacen evidente un cambio en el estado de ánimo. Nos encontramos en una época de crisis a las puertas de la guerra y la pintura refleja esta situación con un notable giro estilístico.